Por: Martín Sánchez.
El lunes 29 de junio, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, autoridades federales, estatales y presidentes municipales del Oriente mexiquense se reunieron en la Ciudad de México para revisar los avances del Plan Integral para la región.
Ese mismo día, las lluvias desbordaron el canal San Francisco, en Ixtapaluca, y el canal San Martín, en Chalco; hubo inundaciones, cierres viales y afectaciones para habitantes, comerciantes y automovilistas.
La coincidencia pone frente a frente dos realidades: por un lado, la reunión para revisar una estrategia que presume inversión, obras y avances; por otro, calles y comunidades de municipios incluidos en el Plan Oriente nuevamente expuestas a los desbordamientos durante la temporada de lluvias.
La plataforma oficial del proyecto reporta que la Comisión Nacional del Agua concentra 101 acciones, de las cuales 29 aparecen como concluidas y 72 en proceso. El sitio muestra un avance general de 83 por ciento y una inversión de 2 mil 598 millones de pesos ejercidos entre 2025 e inicios de 2026.
En ese componente se enlistan trabajos vinculados con drenaje, desazolve, bombeo y rehabilitación de infraestructura hidráulica, rubros que inciden directamente en la capacidad de desalojar agua y reducir riesgos cuando las lluvias elevan el nivel de canales y cauces.
Además, el Plan Integral contempla una inversión global de 75 mil 786 millones de pesos para 121 programas y acciones; de esa bolsa, 9 mil millones están asignados a Conagua.
Sin embargo, mientras esas cifras eran revisadas en la mesa, en Ixtapaluca la corriente rebasó el canal San Francisco, entre San Francisco Acuautla y la unidad habitacional Los Héroes, lo que obligó al cierre de la carretera San Francisco-Coatepec.
En Chalco, las lluvias provenientes de la Sierra Nevada provocaron el desbordamiento del canal San Martín, en la parte baja de la cuenca. La emergencia afectó la circulación entre San Martín, San Gregorio y la carretera federal México-Cuautla, además de dejar reportes de viviendas y comercios afectados.
En el caso de Ixtapaluca, el organismo municipal de agua atribuyó el desbordamiento a una obra irregular de una empresa particular que redujo el paso del agua en el canal. La explicación no elimina el contraste: aun con recursos anunciados, acciones en marcha y una estrategia regional que incluye infraestructura hidráulica, una intervención mal ejecutada fue suficiente para convertir la lluvia en una emergencia.
El Plan Oriente no puede medirse solamente con porcentajes, montos ejercidos o número de acciones enlistadas. El 29 de junio, mientras sus avances eran revisados por quienes gobiernan los municipios beneficiados, dos de esos municipios enfrentaban otra vez el problema que las obras de drenaje, bombeo y desazolve buscan contener.
Las cifras oficiales hablan de 83 por ciento de avance y 2 mil 598 millones de pesos ejercidos. En Chalco e Ixtapaluca, la realidad de ese mismo día fue agua fuera de los canales, vialidades cerradas y familias afectadas.

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