El asesinato de un joven durante un asalto a un autobús de pasajeros fue el hecho que detonó la manifestación realizada la mañana de este lunes 20 de julio sobre la autopista México-Puebla, donde transportistas exigieron mayor seguridad para operadores y usuarios.
Desde temprana hora, unidades de al menos siete rutas comenzaron a concentrarse cerca de la gasolinera G500, a la altura del Eje 10 Sur. Posteriormente, alrededor de 36 vehículos bloquearon la circulación con dirección a la Ciudad de México, provocando afectaciones viales y la suspensión temporal del servicio del Trolebús en la zona.
El detonante ocurrió la noche del jueves 16 de julio, cuando sujetos armados abordaron un autobús de la empresa Troncal S.A. de C.V., que realizaba el recorrido entre San Rafael, Tlalmanalco, y la Ciudad de México.
Cuando la unidad circulaba por el kilómetro 22.7 de la autopista, cerca del Eje 10 Sur y la gasolinera G500, los delincuentes amagaron a los pasajeros para quitarles sus pertenencias. Un joven de aproximadamente 25 años presuntamente intentó resistirse y uno de los asaltantes le disparó. La víctima murió dentro del autobús, mientras los responsables escaparon sin que hasta ahora se hayan reportado detenciones.
Sin embargo, la protesta no fue únicamente por este homicidio. Los transportistas señalaron que los robos violentos se han vuelto constantes en el tramo que conecta la Ciudad de México con Valle de Chalco, Ixtapaluca, Chalco y los municipios de la región de los volcanes.
En enero de este mismo año, dos asaltos al transporte público registrados en menos de 24 horas dejaron siete personas lesionadas. Entre los puntos identificados por usuarios y operadores como zonas de riesgo se encuentran La Virgen, Puente Blanco y el Eje 10 Sur, donde los delincuentes pueden abordar las unidades y escapar rápidamente.
Durante la movilización de este lunes, los inconformes aseguraron que en los últimos meses más de cinco pasajeros han muerto y al menos diez han resultado lesionados durante distintos asaltos. Estas cifras corresponden a declaraciones de los manifestantes y no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades.
Los operadores también denunciaron falta de vigilancia, ausencia de resultados contra los grupos dedicados al robo de pasajeros y presuntos actos de extorsión por parte de elementos de seguridad.
Por esta razón, los transportistas decidieron bloquear la autopista: buscaban presionar a las autoridades para que establezcan operativos permanentes, refuercen la vigilancia y detengan a quienes asaltan unidades en este corredor.
El homicidio del joven del 16 de julio fue el detonante, pero la manifestación representó una exigencia acumulada frente a una problemática que, aseguran, lleva meses poniendo en riesgo la vida de miles de personas que diariamente utilizan la autopista México-Puebla.
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