Cabildo Abierto en Ixtapaluca: tres voces, cero cuestionamientos y sin salir del Palacio Municipal


Un Cabildo Abierto sin cuestionamientos, sin solicitudes y sin reclamos ciudadanos.



Así transcurrió la septuagésima tercera sesión ordinaria de Cabildo Abierto en Ixtapaluca, realizada dentro de la Sala de Cabildos del Palacio Municipal, el espacio habitual donde el Ayuntamiento toma decisiones.


Solo tres personas participaron: Andrea Ibarra, Marco Antonio y Ana Rosa.


Ninguna de ellas utilizó el espacio para plantear una problemática de su colonia, exigir atención a una necesidad pública, solicitar información o cuestionar a las autoridades municipales. Sus intervenciones se concentraron en agradecer al gobierno por la pavimentación de las avenidas Acozac y Benito Juárez, esta última anunciada además con Sendero Seguro.


Obras públicas que, más allá del reconocimiento ciudadano, forman parte de las responsabilidades que debe atender un gobierno municipal.


Ese fue el saldo de un ejercicio que, por definición, tendría que abrir una puerta para que habitantes del municipio expongan directamente ante el presidente municipal, las sindicaturas y las regidurías los problemas que enfrentan en sus comunidades.


Un Cabildo Abierto no es únicamente una sesión transmitida en vivo. La ley lo define como un espacio de participación directa, donde las personas habitantes pueden intervenir con derecho a voz, aunque sin voto, para discutir asuntos de interés municipal. Además, sus opiniones deben quedar asentadas en el acta correspondiente.


Pero en Ixtapaluca, la participación ciudadana quedó reducida a tres intervenciones de agradecimiento.


No sería serio atribuir únicamente al gobierno municipal que solo tres personas se registraran. La participación ciudadana en este tipo de espacios sigue siendo limitada y muchas personas no conocen el mecanismo, no confían en él o simplemente no están acostumbradas a acudir a una sesión de Cabildo para hablar frente a las autoridades.


Sin embargo, precisamente por esa falta de participación, la obligación de informar y facilitar el acceso debería ser mayor.


La Ley Orgánica Municipal del Estado de México establece que el Ayuntamiento debe emitir una convocatoria pública al menos 15 días naturales antes de la celebración de un Cabildo Abierto. También obliga a publicar el orden del día en la página oficial del municipio y en los estrados de la Secretaría del Ayuntamiento.


La sesión tampoco salió del Palacio Municipal.


La ley permite que los ayuntamientos realicen sesiones fuera de la cabecera municipal, en localidades del interior, mediante acuerdo de Cabildo. No era obligatorio llevar esta sesión a una colonia, pueblo o espacio comunitario, pero sí era una posibilidad.


En cambio, el Cabildo Abierto se realizó en la Sala de Cabildos: un recinto legalmente público, pero pensado para la dinámica interna del Ayuntamiento y no necesariamente para acercar el gobierno a las comunidades.


Al final, hubo transmisión, hubo tres participantes y hubo palabras de agradecimiento.


Pero faltaron las preguntas, las exigencias y las voces críticas que dan sentido a un Cabildo Abierto.


Porque un Cabildo Abierto no debería medirse por cuántas personas aplauden una obra, sino por la capacidad que tiene el gobierno para escuchar lo que la ciudadanía todavía reclama.