Tramo en obras de la México-Cuautla colapsa la circulación

 


La rehabilitación de la carretera federal México-Cuautla se ha convertido en un punto crítico para automovilistas y usuarios del transporte público que circulan con dirección a Ixtapaluca, particularmente en las inmediaciones de la estación Amalinalco del Trolebús Elevado.

En este tramo, el retiro del pavimento dejó una superficie irregular, con hoyos y desniveles que obligan a los conductores a avanzar a baja velocidad. Cuando llueve, las afectaciones aumentan porque el agua cubre las zonas dañadas e impide calcular su profundidad.

Ante la falta de señalamientos suficientes, personas de la zona han colocado llantas para advertir sobre los puntos de mayor riesgo. Algunos conductores suben parcialmente a la banqueta para evitar los hundimientos, mientras otros buscan rutas alternas por colonias cercanas, como Emiliano Zapata.

La circulación se complica todavía más frente a la estación Amalinalco, donde combis y autobuses se detienen para el ascenso y descenso de pasajeros. El espacio disponible se reduce en una zona donde también existe un cruce peatonal que normalmente disminuye la velocidad de los vehículos.

Automovilistas aseguran que cruzar cerca de 150 metros puede tomar entre 30 y 50 minutos. El avance se vuelve lento debido al temor de sufrir daños en llantas, rines, suspensión o en la parte baja de los automóviles.

Las mayores afectaciones se registran entre las 5:00 y las 7:00 de la noche, durante el regreso de trabajadores y el aumento de viajes hacia Ixtapaluca y la Ciudad de México. En ese horario, las filas llegan a extenderse desde las inmediaciones del Walmart de Cuauzingo.

Los trabajos forman parte de la rehabilitación de la México-Cuautla, desde Amecameca hasta la zona de la caseta de Chalco, y son realizados por autoridades estatales y federales.

Aunque los usuarios reconocen que la reparación era necesaria por el deterioro acumulado de la vialidad, señalan que el problema no se limita a los horarios en que operan las cuadrillas. Cuando los trabajadores se retiran, la superficie permanece abierta y en condiciones complicadas para el tránsito.

Conductores piden acelerar el reencarpetamiento, colocar señalización visible y acondicionar provisionalmente el tramo para reducir los riesgos y evitar que el tráfico continúe afectando a quienes utilizan diariamente esta carretera.