Años de señalamientos por presunto maltrato animal en la denominada Granja de Chopos, ubicada en el poblado del mismo nombre, finalmente derivaron en la intervención de autoridades municipales y estatales. Sin embargo, el caso continúa generando inconformidad, luego de que los sellos colocados tras el operativo fueran retirados horas después y el lugar aparentemente continuara operando.
Los señalamientos sobre las condiciones en las que permanecían perros y gatos dentro de este espacio no son recientes. Desde hace años se ha difundido información sobre presunto hacinamiento, falta de higiene, animales enfermos y otras irregularidades en el sitio.
Durante los primeros días de agosto, el caso volvió a tomar fuerza en redes sociales. Fotografías, videos y publicaciones sobre las condiciones de los animales comenzaron a difundirse ampliamente, provocando nuevamente cuestionamientos sobre la falta de una intervención definitiva.
Ante la presión generada, autoridades municipales de Ixtapaluca acudieron inicialmente al lugar para revisar las condiciones en las que se encontraban los animales.
Posteriormente, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, en coordinación con autoridades ambientales y municipales, realizó una diligencia en el inmueble.
Como resultado del operativo, fueron rescatados 13 perros, que quedaron bajo resguardo para su valoración y atención. De acuerdo con la información difundida después de la intervención, algunos de los animales presentaban problemas de salud y condiciones relacionadas con falta de higiene y cuidados.
Tras la diligencia, el inmueble fue asegurado y se colocaron sellos en distintos accesos como parte de las investigaciones por presunto maltrato animal.
Sin embargo, horas después los sellos ya no se encontraban colocados en el lugar.
La situación provocó nuevas críticas y cuestionamientos, principalmente porque, pese al rescate y la intervención de las autoridades, existen señalamientos de que la Granja de Chopos no dejó de operar completamente.
Hasta el momento no se ha informado públicamente bajo qué circunstancias fueron retirados los sellos ni si existió autorización para hacerlo.
La inconformidad continúa precisamente por ese motivo: después de años de señalamientos, una intervención municipal, el ingreso de la Fiscalía y autoridades ambientales, el rescate de 13 perros y el aseguramiento del inmueble, el lugar aparentemente continúa en funcionamiento.
El caso permanece abierto y ahora también queda pendiente esclarecer qué ocurrió con los sellos colocados durante el operativo y cuál será la situación definitiva de la Granja de Chopos.

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