Autoridades regresaron este sábado 8 de agosto a la Granja de Chopos, ubicada en la unidad habitacional San Buenaventura, donde realizaron una nueva intervención, retiraron a los animales que todavía permanecían en el sitio y volvieron a asegurar el inmueble con sellos, cadenas y candados.
La diligencia representa un nuevo capítulo en el caso de este espacio, que en días anteriores ya había sido intervenido por las autoridades y del que fueron rescatados 13 animales, en medio de denuncias y cuestionamientos sobre las condiciones en las que permanecían distintas especies.
En el operativo de este sábado participaron elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), personal de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF) y de la Policía Municipal de Ixtapaluca.
De acuerdo con la información disponible, en esta ocasión fueron retirados 10 felinos y dos perros que aún se encontraban dentro del lugar.
Asimismo, dos perros comunitarios fueron retirados con la finalidad de ser esterilizados.
Tras concluir las diligencias, las autoridades colocaron nuevamente sellos de aseguramiento en los accesos de la Granja de Chopos, además de cadenas y candados, con lo que el espacio quedó otra vez bajo resguardo.
La intervención ocurre después de años de controversias alrededor de la Granja de Chopos, instalada en un área de San Buenaventura y conocida originalmente como un espacio dedicado al resguardo de perros, gatos y otras especies.
Desde 2021 existen registros periodísticos sobre el funcionamiento del lugar. En ese entonces se reportaba que albergaba cerca de 200 animales y que parte de las instalaciones se encontraban en un espacio público; incluso, su responsable reconocía que no contaba con autorización municipal para determinadas obras que buscaba realizar.
En fechas recientes, sin embargo, el caso volvió a colocarse en la atención pública por denuncias relacionadas con el bienestar de los animales y por las posteriores intervenciones de las autoridades.
Las acciones también se encuentran relacionadas con el caso de Elui y Oliver, que ha generado movilización y seguimiento entre habitantes de San Buenaventura y personas dedicadas a la protección animal.
Con el operativo de este sábado, las autoridades no solamente retiraron a los ejemplares que todavía permanecían en la Granja de Chopos, sino que volvieron a cerrar y asegurar el sitio, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades y definir la situación del espacio.

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