Este fin de semana, la dirigencia estatal encabezada por Arturo Piña García tomó protesta a nuevos dirigentes en municipios como La Paz y Ozumba, además de Nextlalpan, Huehuetoca y Cuautitlán.
Durante los actos, la dirigencia habló de un “renacimiento” del PRD, de recuperar la confianza ciudadana y de fortalecer su presencia en las calles.
El discurso contrasta con la situación que atraviesa el partido después de perder su registro nacional en las elecciones de 2024, tras años de retroceso electoral y pérdida de presencia frente a otras fuerzas políticas.
En el oriente mexiquense, donde el PRD llegó a tener una presencia política importante, la reorganización plantea un reto mayor: volver a convencer a un electorado que ya dejó de respaldarlo como antes.
La toma de protesta de nuevas dirigencias puede representar un intento de reconstrucción, pero por sí sola no demuestra que exista una recuperación electoral. Será en las calles y en las urnas donde el PRD tendrá que comprobar si su anunciado “renacimiento” es algo más que una reorganización interna.
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